Junio 2011
¡¡Nuevo número del periódico literario!! Brujas en nuestra sección de "Mitos y leyendas", un nuevo acertijo como cada mes y una frase sobre amor y guerra, para darle vueltas a la cabeza. Para descubrirlo haz click sobre "Periódico Literario", que se encuentra en la parte de arriba del blog.


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lunes, 25 de abril de 2011

PABLO Y SUS AMIGOS EN..."EL GRAN PARTIDO''


Pablo seguía nervioso, había aprobado el examen y ahora estaba en el equipo de fútbol, pero la idea de jugar un partido contra el mejor equipo de la ciudad, "Los Águilas", no le hacía mucha gracia...

Llegó el entrenamiento del jueves, el último antes del partido. Víctor puso a correr a los chavales, pero todos tenían el ánimo por los suelos.
-¡Chicos parad!- dijo el entrenador.
-¿Qué pasa Víctor?- preguntaron todos a coro.
-No, la pregunta es que ¿qué os pasa a vosotros? Os recuerdo que solo es un partido amistoso, la temporada aún no ha empezado. Además os he traído una sorpresita...
Por detrás de las gradas salieron las chicas de su clase, vestidas de animadoras y cantando una canción que decía así:
"¡Nuestro cole vencerá!
¡Vosotros podéis!
¡Víctor, Pablo, Andrés y Juan!
¡Seguro que ganaréis!''
Los chicos se animaron, incluso a alguno que otro se le puso la cara
como un tomate...
Y con este pequeño empujoncito empezaron a entrenar con más ganas, tantas que Víctor les felicitó al final del entrenamiento, pues lo habían hecho mejor que nunca.

Casi sin darse cuenta llegó la mañana del sábado. Pablo estaba en su casa, atándose las botas de fútbol. Toda la familia estaba muy emocionada, en especial su padre. Se montaron en su monovolumen verde y emprendieron el viaje.
Pasados unos 15 minutos, Pablo estaba en los vestuarios con sus compañeros. En seguida salieron al campo y el árbitro pitó para dar comienzo al partido.

Estaban el final del primer tiempo y "Los Águilas" iban ganando por dos goles. Llegó en descanso, Víctor les dijo que siguieran así de bien en la defensa, pero que atacaran con más intensidad.
AL empezar la segunda parte los chicos hicieron caso a su entrenador, y al cabo de unos 10 minutos, Pablo se coló por el lateral derecho, y como el portero estaba despistado no pudo parar el fuerte disparo.
-Goooool- se oyó desde las gradas
Pablo se había quedado pasmado y todos sus compañeros le abrazaban. "Los Águilas" tampoco se creían lo que acababan de ver.
Solo quedaban 3 minutos para el final. Pablo pasó a Marcos, y éste a Hugo que lanzó a la portería y metió gol. ¡Habían conseguido empatar! Todos estaban contentísimos, bueno, todos menos los del equipo contrario.
Entre besos, abrazos y felicitaciones Pablo oyó a alguien que le llamaba desde debajo de las gradas. Se acercó y vio que era Cristina, la chica más guapa de su clase...
Continuará...
Si quieres saber que le pasa a Pablo con Cristina, no te pierdas PABLO Y SUS AMIGOS EN..."EL PRIMER AMOR"

Si quieres leer la primera parte de la historia haz click aquí

sábado, 26 de febrero de 2011

LA VIDA DE KARINA III

¡Hola! La mayoría ya me conocéis pero por si acaso voy a presentarme: me llamo Karina y nací en el año 1979.
Voy a seguir contándoos la aventura del otro día, cuando conocí a Raúl.

Después de que él me contara que sus padres lo querían llevar a un internado, me quedé destozada.
A las cinco y media, como acordamos el día anterior fui a casa de Raúl, para hablar con sus padres.
-Hola, buenos días, soy Karina.
-Hola, ¿qué quieres?-me dijo su madre al abrir la puerta
-¿Puedo pasar? Quería hablar con ustedes sobre Raúl.- dije yo, muy nerviosa.
-Claro, pasa, pasa. Puedes tutearnos, que hay confianza.
Les expliqué que no podían enviar a Raúl a un internado, pero ellos no me hacían caso, pensaban que el tenía que aprobar, y me dijeron que cuando sacara buenas notas, le dejarían volver. Pero yo no podía permitir que aquello pasara, no quería que estuviéramos tanto tiempo separados. El padre de Raúl se fue, tenía que ir a trabajar. Yo me quedé sola con su madre, tenía que convencerla...
-No puedes dejar que se vaya a un internado...yo entiendo que el tiene que mejorar en sus estudios pero...
-¿Pero qué?-dijo su madre
-Pero es que yo...¡le quiero! ¡Estamos enamorados y no dejaré que se vaya!
Su madre se quedó con los ojos a cuadros, no sabía que decir así que yo seguí con mi "discurso".
-Prometo que le ayudaré a estudiar, y si en este trimestre no saca buenas notas...aceptaré que se tenga que marchar...aunque me duela mucho.
La madre de Raúl se quedó pensando, estaba muy impresionada por mis palabras, y al cabo de unos minutos dijo:
-De acuerdo, me has convencido, has demostrado que le quieres mucho y que harás lo posible para que no se marche.
Su madre y yo nos abrazamos y yo me fui, tenía que contárselo todo a Raúl.
Fui corriendo a la biblioteca, donde le vi sentado, estudiando. Salimos a la calle y se lo conté todo. ¡Estábamos muy contentos! Él me dio un beso y ahí comenzó una nueva etapa de mi vida, siempre a su lado.

Y esa es la historia de cómo conocí a Raúl, y aunque pasamos por muchas cosas todavía a día de hoy nos seguimos queriendo un montón.

martes, 8 de febrero de 2011

¿MI SUEÑO?

IN CRECENDO
A partir de ese momento, todo fue creciendo de nivel. Iba ganando pequeños concursos, salí en el periódico del colegio... Hasta que mis padres, como tutores míos, recibieron una llamada de...¡¡Una escuela de escritores!! Todavía me emociono al escribir esto. Era de la prestigiosísima “Escuela de Escritores Pluma, Papel e Imaginación”. Querían preguntarle a mis padres que si a mi me gustaría ir a su escuela a aprender, un pequeño curso de iniciación, para ver mi nivel y que después decidirían si entraba en ella o no. Ese fue un momento espectacular, en el que mis padres me comunicaban esa magnífica noticia. Creo, que fue el mejor día de mi vida. Llamé a mis amigos, a mis abuelos, a mis tíos y llegué a conseguir el teléfono de la señorita Lucía. Todos se alegraron tanto por mí... Sólo deseaba que llegase el momento del primer día de clase.

LLEGÓ EL DÍA...Y LOS PRIMEROS PROBLEMAS
A las diez de la mañana del sábado estaba plantada a la puerta de la escuela. En se momento llegó una chica más o menos de mi edad, que me dijo que ya llegábamos tarde. Corrimos al aula que nos tocaba, la 123. Llegar tarde el primer día de clase, no es buena señal. La chica y yo nos sentamos en los únicos sitios libres, atrás del todo. Ella me dijo que se llamaba Alba, y que no había nacido en la ciudad, pero vivía aquí desde que tenía dos años. Yo le dije que me llamaba Cristina, y que yo sí había nacido en la ciudad. Había una señora, que dijo que su nombre era Doña Juana, y que era la directora de la escuela. Para nuestra desgracia, ella no sería nuestra profesora. Entonces, un hombre, de unos cincuenta años entró en el aula. No tenía cara de muchos amigos, entró a la clase con el ceño fruncido. Se sentó al lado de la directora, encima de la mesa. Al poco se fue Doña Juana, y nos quedamos solos ante el peligro...

jueves, 27 de enero de 2011

¿MI SUEÑO?

IN CRECENDO
A partir de ese momento, todo fue creciendo de nivel. Iba ganando pequeños concursos, salí en el periódico del colegio... Hasta que mis padres, como tutores míos, recibieron una llamada de...¡¡Una escuela de escritores!! Todavía me emociono al escribir esto. Era de la prestigiosísima “Escuela de Escritores Pluma, Papel e Imaginación”. Querían preguntarle a mis padres que si a mi me gustaría ir a su escuela a aprender, un pequeño curso de iniciación, para ver mi nivel y que después decidirían si entraba en ella o no. Ese fue un momento espectacular, en el que mis padres me comunicaban esa magnífica noticia. Creo, que fue el mejor día de mi vida. Llamé a mis amigos, a mis abuelos, a mis tíos y llegué a conseguir el teléfono de la señorita Lucía. Todos se alegraron tanto por mí... Sólo deseaba que llegase el momento del primer día de clase.

LLEGÓ EL DÍA...Y LOS PRIMEROS PROBLEMAS
A las diez de la mañana del sábado estaba plantada a la puerta de la escuela. En se momento llegó una chica más o menos de mi edad, que me dijo que ya llegábamos tarde. Corrimos al aula que nos tocaba, la 123. Llegar tarde el primer día de clase, no es buena señal. La chica y yo nos sentamos en los únicos sitios libres, atrás del todo. Ella me dijo que se llamaba Alba, y que no había nacido en la ciudad, pero vivía aquí desde que tenía dos años. Yo le dije que me llamaba Cristina, y que yo sí había nacido en la ciudad. Había una señora, que dijo que su nombre era Doña Juana, y que era la directora de la escuela. Para nuestra desgracia, ella no sería nuestra profesora. Entonces, un hombre, de unos cincuenta años entró en el aula. No tenía cara de muchos amigos, entró a la clase con el ceño fruncido. Se sentó al lado de la directora, encima de la mesa. Al poco se fue Doña Juana, y nos quedamos solos ante el peligro...

miércoles, 26 de enero de 2011

¿MI SUEÑO?

LA PRIMERA HISTORIA...CON FINAL FELIZ.
Yo sólo tengo un sueño, y no sé si eso es bueno o malo. Todo empezó cuando mi profesora de Lengua, la señorita Lucía, nos dijo a toda la clase que debíamos crear una historia que deberíamos entregarle al día siguiente. A toda la clase le dio miedo eso, pero a mi no me asustó. Cogí mi boli, y empecé a escribir. No taché nada, al contrario que todos mis compañeros. En apenas veinte minutos había escrito dos hojas por delante y por detrás. Lo empecé a pasar y antes de que terminara la clase, se lo entregué a mi profesora. Al día siguiente, delante de todos mis compañeros, me felicitó por “la gran historia que había realizado. Los personajes, el escenario, la trama, todo estaba escrito de una forma clara y fácil de leer”, cómo me dijo ella. A mi me produjo mucha vergüenza, y más aun cuando empezaron a aplaudir. También me dijo mi profesora que me iba a inscribir en el concurso de historias del colegio. Yo no lo dudé un solo momento y dije que sí, para mí cualquier oportunidad de escribir era algo grande.

EL EMPEÑO EN MI SUEÑO
A las dos o tres semanas de eso, se celebró el concurso. Quedé segunda, superada por una niña de 4º de ESO. Pero aún así no me contenté, y decidí que nunca más volvería a quedar por detrás de alguien en un concurso de escritura. La señorita Lucía me dijo que no debería ser tan ambiciosa en la vida, pero que a veces eso esta bien. Por eso, porque soy y quiero ser ambiciosa, decidí apuntarme a otro concurso. Fundaciones, institutos, editoriales, todos organizan concursos. Prácticamente todos los días me apuntaba a un concurso, quedando algunos por delante, otros por detrás... Hasta que por fin, gané uno. Era un concurso de la biblioteca de mi barrio. El premio era un vale de 50€ para gastar en la librería, donde me compré un nuevo diccionario, un boli bonito y un cuaderno para escribir mis historias, además de una nueva mochila para el cole y una carpeta. A partir de ahí, todo fue...
¡AUN HAY MÁS, NO TE LO PIERDAS!

jueves, 5 de agosto de 2010

LA MISTERIOSA MUJER DE LA HAMACA II

Carmen creyó que lo mejor sería ir a preguntarle el por qué de todas sus preguntas, aunque la señora, que era un tanto remirada, tal vez contestaría a sus preguntas con un "¡Y a ti que te importa!" o "Métete en tus asuntos". Carmen tendía a confier demasiado en la gente, que a veces "le hacía pillarse los dedos con la puerta"como solía decir Estela. Pero Carmen esperaba que esta vez fuera diferente. Esperaba que Isabel le diera explicaiones para sus interrogantes, y esperaba que tal vez, fuera una buena persona. Estaba segura que si lo que iba a hacer se lo contaba a Estela, le diría que estaba loca, casi tanto o más que a la que le iba a preguntar. Pero eso a Carmen no le importaba. Salió a la zona común, donde Elsa y Lara, dos hermanas gemelas de la misma edad que Carmen la esperaban para jugar al Mayorvolley, un juego que ellas mismas habian inventado.
-Id jugando vosotras, ahora voy, no me importa, os pegaré una paliza igualmente. -Dijo Carmen a la chicas, entrando en la casa de Isabel y guiñándoles un ojo.
-Vale.-Contestó Lara. Después le preguntó a su hermana.-¿Qué hace Carmen entrando en casa de la loca?
-No lo sé. A lo mejor va a pedirle sal.
-Y de paso juegan a las cartas. Parece mentira las notas que sacas y lo tonta que eres. ¡Qué es la loca!-Contestó Lara, poniendo más énfasis en la última frase.
-¡Mejor sacar buenas notas y ser tonta que ser tonta y no sacer buenas notas como haces tú!
-¡Te he dicho mil veces que no digas eso aquí, pedazo de tonta!
-¡Tonta lo serás tú!
Y empezaron a pelearse.
Mientras tanto, Carmen entró en el jardía trasero de Isabel. Oía gritos y algunos quejidos como "¡Ay!", "¡Para!" o "¡Me has hecho daño!", dando paso a llantos. Golpeó la cristalera que daba paso a un gran salón. Nadie la abrió, pero escuchó un lejano "¡Adelante, está abierto!" como

respuesta. Entró y se quedo inmóvil al ver el gran salón, en el que cabrían dos salones como el de Carmen. La casa por fuera parecía igual que todas las demás de la Urbanización La Orquídea. Luego oyó unos pasos que se acercaban a la sala donde estaba ella.
-Hola Isabel, siento molestarla.-De cerca, Isabel aparentaba muchos más años que desde lejos. Llevaba el pelo teñido de rubio, el mismo rubio que usaba su abuela, seguramente se habían peinado en la misma peluquería, la única del pueblo. La mujer era regordeta, bajita y llevaba los labios pintados de rosa claro.
-Tú dirás, Carmen. Siéntate. ¿Quieres tomar algo, un refresco, tal vez?
-No, gracias. Tal vez me llame cotilla y entrometida pero hay una pregunta, mejor dicho varias, que me llevan rondando la cabeza...

domingo, 1 de agosto de 2010

LA MISTERIOSA MUJER DE LA HAMACA

El sol abrasaba a todos los que estaban en la zona común de la urbanización. La piscina estaba repleta de personas. Carmen había invitado a Estela, su mejor amiga a casa. Estela se iba a tirar por el trampolín cuando le dijo a Carmen:
-¿Quién es esa? Siempre que vengo está ahí.
-Y cuando no vienes también está. Se llama Isabel. Sale a las nueve de la mañana, se da un baño de no mas de diez minutos, sale, se seca, se sienta en la hamaca, hasta las nueve de la noche, sin moverse, solo para mirarnos mal a los que corremos por ahí.
-Pues es muy aburrido venir a la piscina y no bañarte. Anda, quita que me voy a tirar de bomba.
A las ocho menos cuarto, los padres de Estela fueron a recogerla.
-Ahí sigue-dijo Estela.
-Tal vez sea que no se puede mover de ahí.
-No sé, yo lo único que digo es que es una aburrida.
-Venga Estela,-dijo la madre.-debemos irnos.
-Gracias por invitarme. Adiós.
-Adiós, otro día te llamo.
Carmen cerró la puerta y se quedó pensando unos momentos: ¿Por qué leía el mismo número de la revista Ciao!? ¿Cuál era la razón por la que no se movía en todo el día? ¿Por qué miraba mal a los niños?
Continuará...

sábado, 26 de junio de 2010

INVISIBLES

PERFECCIONISMO PURO Y DURO
-¡Lo quiero todo perfecto! ¡Mi cita con Alberto debe ser la mejor del mundo entero!
-Vale, ¡vas a comprar algo más?-Le espetó la estúpida encargada del supermercado, que, según ponía en su camisa, se llamaba Jenny.-No puedo perder el todo el día con mocosas que "quieren que su cita con su novio sea perfecta".
-Jenny, te has ganado el puesto número uno en mi lista de encargadas de super mas estúpidas. De todas formas, gracias por preguntar, necesito una cosa más, unas flores.
-Cuarto pasillo a la derecha.
"Creo que voy a hacer lo mismo que Sonia, me voy a plantar delante de él y le voy a dar una idea de donde podemos ir. Buena pregunta Teresa, ¿dónde puedes ir con el chico más guapo del colegio dos años mayor que tú? Ya sé, ¡al parque! ¡Espera! Carol fue... a la playa. Clara fue...al parque y Sonia...también al parque. ¡Pobrecillo! Debe estar cansado de tantos lugares que empiezan por p. ¿Dónde podemos ir? ¡Ya sé! Al bosque. No empieza por p. Luego le llamo, aunque tendré que conseguir su teléfono y no sé como..."
Después de comer, se pusieron al ordenador y hablaron por el chat:"Teresa dice: Chicas, teneis que conseguirme el teléfono de Alberto.
Carol dice: Yo tengo una vecina que su hermana es amiga de la hermana de Alberto.
Teresa dice: ¿Y crees que te lo daría?
Carol dice: Me llevo muy bien con ella, y me debe un par de favores...
Teresa dice: ¡¡Muchas gracias!!"
Y dicho y hecho. Carol, después de muchas llamadas y nervios, consiguió el teléfono. Teresa estaba muy nerviosa, no sabía lo que le diría Alberto. "Quiero que todo sea perfecto, y como quiero que sea así, así será, o eso espero al menos."
-¿Sí?
-Hola. Soy Teresa, la de segundo.
-¿Teresa? ¡Sí, ya sé quién eres! Dime, ¿qué quieres?
-Te quería preguntar si querrías venir conmigo al bosque. En nuestra clase debemos hacer un trabajo sobre los frutos que encontramos en los bosques en invierno.
-Vale. ¿Para cuándo tienes que hacer el trabajo?
-Para mañana.
-Bueno, entonces, ¿a las cinco en tu casa?
-Está bien, a las cinco en el portal. Adiós.
-¡Hasta la tarde!
Cuando colgó, Teresa saltó de la cama (que era una litera, la de arriba para ser mas exactos), y se puso a saltar como una loca. "Todo debe ser perfecto".
Al mismo tiempo que Teresa saltaba de un lado a otro de su habitación, Carol recibió una llamada de un número que no tenía en su agenda. Era Alberto. Cuando se lo dijo, a Carol se le cortó la respiración y no podía articular palabra alguna. La llamaba para decirle que había quedado con Teresa, que le parecía muy simpática y que para esas cosas él no valía, para los detalles con los demás. Era para que le dijera lo que le gustaba a Teresa. A Carol, lo primero que se le ocurrió que le gustaba a Teresa era él, Alberto, pero se lo pensó dos veces y no se lo dijo. "Le gusta que todo sea perfecto. Ella es casi perfecta. Si quieres que se vaya para su casa contenta, procura que todo sea perfecto."
A las cinco menos cuarto, Teresa bajó al portal. No aguantaba más en casa. nada más bajar, se encontró a Jenny, la ganadora del ranking a la encargada de supermercado más estúpida.
-¿Qué haces aquí?¿Esperas a tu novio, si se puede llamar así a un amigo imaginario
-No es un amigo imaginario, se llama Alberto y cuando lo veo, es como si estuviera en las nubes...
-Bueno, yo me voy al supermercado, que va a abrir en diez minutos.
-¡Alberto! ¡Ya estás aquí!
-¿Llevas mucho esperando?
-No, unos cinco minutos, pero es que yo he bajado muy pronto.
Pusieron rumbo al bosque. El trabajo, era una simple excusa para ir con Alberto. Al llegar, Alberto cogió un diente de león y se lo enseñó a Teresa.
-Es mi flor preferida. Me gusta mucho soplarlas y que sus hojas vuelen por ahí. ¿Te gustan, Teresa?
-La verdad, no mucho, porque tengo alergia, entonces no puedo tocarlas ni nada de eso.
-Una pena, ¿quieres que vayamos a otro lado?
-No, da igual. Alberto, tengo que decirte una cosa, más bien, confeserte una cosa.
-Tú dirás, soy todo oídos.
-Lo del trabajo es mentira, solo era una excusa para estar contigo. A Carol, a Clara, a Sonia y a mí nos gustas desde que teníamos diez años. Nos pusimos de acuerdo para que cada día una te pidiera salir. Clara y Carol se hicieron invisibles, por raro que parezca, para estar muy cerca de tí. Te pido perdón de parte de todas nosotras.
Todas se levantaron del susto. Todo era un sueño. Se hacían muchísimas preguntas: ¿Por qué habían soñado todas lo mismo? ¿Qué era esa extraña máquina que las convertía en invisibles? Y sobre todo, ¿quién era Alberto? Tal vez esos sueños no significaban nada, eran solo sueños, o tal vez lo significaran todo, eran premoniciones.

viernes, 25 de junio de 2010

INVISIBLES

¿ESTÁS AHÍ, SONIA?
-Debeis recordar que la letra griega "pi" es igual a tres coma catorce.
A Sonia, todo lo dado durante la mañana le sonaba a chino. Había estado pensando cómo sería su tarde con Alberto, qué se pondría, qué podrían hacer, y todo lo que le decían le entraba por un oído y le salía por el otro. Hasta que se dio cuenta Mónica, la profesora.
-¡Sonia! Llevas toda la mañana pensando en tus cosas. Para recuperar el tiempo perdido, vas a venir esta tarde de cuatro a cinco.
Ese "de cuatro a cinco", les sonó muy, muy mal. Parecía como si fuera de cuatro a cinco con opción de más.
-No te preocupes, Sonia, ya verás como es solo una hora.-La consoló Clara.-A mí una vez me castigó Mónica, qué casualidad, de cuatro a seis y me dejó irme a las cuatro y media.
-¡Ójala me pase a mí eso!
A las cinco menos veinticinco, Mónica le dijo a Sonia:"Parece que tienes prisa, así que vete, pero mañana no te quiero ver en la luna de Valencia."
-Vale, gracias Mónica. Te prometo que mañana estaré más atenta.
En ese momento llamaron a la puerta, que estaba de espaldas a Sonia. Entró, y Sonia, que solía pecar a veces de cotilla, se dio la vuelta para ver quien era. Su corazón le empezó a latir a cien por hora porque la persona misteriosa era Alberto. Entró en la clase, se acercó a la mesa de Mónica y le preguntó:
-Mónica, ¿me puedo ir ya?
-Bueno, venga vete.
Cuando iba a salir, Mónica le llamó:
-Alberto, hazme un favor, espera a Sonia y salís los dos juntos.
-Vale.
Sonia recogió los libros y el estuche rápidamente y cogió el abrigo y la bufanda.
-¿Vamos?
-Claro, adiós Mónica.
-Adiós tortolitos.
Sonia empezó a estar en su mundo, a imaginarse lo que sería que fueran de verdad novios. en c ambio Alberto miró de reojo a Mónica y después a Sonia.
-¿Estas ahí, Sonia?
Sacudió la cabeza despertando de su sueño
-Sí, aquí estoy. Oye, ese estuche que llevas, ¿de qué instrumento es?
-Es una flauta, pero la toco muy mal. No me gusta nada. Mi madre se empeñó en que me apuntara a clases porque ella de pequeña también tocaba.
-¿Me tocas un poco?
-Aquí me da un poco de vergüenza, pero conozco un parque en el que suelo tocar.
-Vaya, me móvil, debe ser mi madre, para ver si ya he salido-Sacó el móvil y ponía "Teresa llamando".-No, es Teresa. Dime.
-Hola, nada, que si quieres ser invisible.
-No, no, abortamos la operación. luego os llamo.
Fueron al parque, que era precioso, lleno de flores de colores y gente tocando música.
-Ven, aquí es donde me gusta tocar. Huele bien, está a la sombra, en un lugar apartado pero a la vez cercano...
Empezó a tocar una melodía muy lenta, que hizo que Sonia se metiera otra vez en su mundo. "Parece un ángel. ¿Estoy alucinando o tiene alas de verdad?" Cuando acabó, Sonia ni se enteró, porque la melodía parecía que la seguían tocando los árboles.
-Tierra llamando al Planeta de Sonia. ¿Qué te pasa esta tarde?
-No, nada, es que estoy en mi mundo.
-Oye, no, nada, que me tengo que ir.
-Sí, yo también, es muy tarde y mi madre no sabe que estoy aquí.
-Bueno, pues nada. Nos vemos mañana en el colegio.
Alberto saltó del árbol en el que estaba sentado, metió la flauta, cerró el estuche y se fue. "Carol tenía razón. No hacía falta ser invisibles para acercarnos a Alberto."


¿Qué pasará en el siguiente capítulo: Perfeccionismo puro y duro?

viernes, 18 de junio de 2010

INVISIBLES

LA CITA DE CLARA
-¿Qué tal la cita? ¿Qué hicisteis? ¿Te lo pasaste bien?
-¡No la agobies, Clara!
-Era para saber como actuar, si me pide salir con él, porque hoy me toca a mí.
-Mira, para empezar, no te pongas nerviosa, y actúa con naturalidad, como tú seas, así debes actuar.
-Clara, es la hora. Ahora está saliendo de la academia de inglés. Está en la Calle Santa Isabel, arriba del todo,cerca del parque.

Clara estaba emocionadísima, y cuando vio a Alberto con una chica rubia, le dio un vuelco al corazón. En ese momento, se convirtió en invisible. Se acercó a él, para escuchar la conversación, pero a pocos pasos de ellos, se despidieron y se fueron. Clara siguió a Alberto, y cuando estaba en la Calle donde él vivía, llamó a Teresa.
-Teresa, volver a ser visible.
Y colgó. Teresa volvió a pulsar el botón y Clara volvió a ser visible.
-¡Alberto!
-Hola, eres Clara ¿verdad?
-Sí, la misma. Te quería decir que si te apetece venir conmigo al parque.
-¿A cuál?
-¿Qué te parece al de los enamorados?-Se detuvo, pensó en sus palabras y dijo.-O a otro, si tú no quieres.
-No, prefiero al de los enamorados. ¿Cuándo?
-No sé... ¿ahora?
-Vale, vamos.
Empezaron a andar en dirección al parque. Clara había actúado como era ella, directa, y ahora no iba a dejar de serlo.
-¿Quién era esa chica?
-¿Quién?
-Con la que hablabas en el parque.
-¿Ella? Mi prima. Le estaba explicando un problema de mates. No se le dan muy bien, y a veces la ayudo.
Clara respiró tranquila. "Menos mal, vaya susto", pensó.
-¡Cómo se está poniendo el cielo! Parece que va a nevar. Estamos en fechas de ello.
-Sí, la verdad es que sí. ¿Te gusta la nieve?
-Sí, me gusta mucho. Los muñecos, las guerras...
-A mí tambien me gustan mucho.
Y efectivamente, se puso a nevar.
-¡Qué frío! Le tenía que haber hecho caso a mi madre y haberme puesto los guantes. Se me estan poniendo las manos rojas.
-Ven, mete las manos en mis bolsillos.
Clara metió las manos en los bolsillos de Alberto, y por primera vez, alguna de las cuatro le tocó.
-¿Tienes hora?
-Sí, las...¡ocho y media! Me tengo que ir. Lo siento. Adiós.
-Adiós.


¿Vas a esperar a "¿Estás ahí, Sonia?

sábado, 12 de junio de 2010

INVISIBLES

CAROL
De camino al campo de baloncesto, Carol dijo:
-¿Pero cómo vamos a hablar con él si somos invisibles? Además, no creo que lo mejor sea que las cuatro estemos juntas detrás de él.
-Sí, yo opino lo mismo.-Aprobó Teresa.- Creo que lo mejor será que establezcamos un orden. ¿Quién es la primera?
-Carol, que es la primera por orden alfabético, después Clara, luego yo y por último Teresa.
-No, yo la primera no, que me da mucha vergüenza.
-Venga, Carol, si no va a ser para tanto, venga, vete, nosotras vamos a la pastelería, si necesitas algo, nos llamas.
Clara, Teresa y Sonia se fueron y Carol, aunque no quería, se dirigió hacia el campo de baloncesto. Cuando llegó, estaban muchos chicos y chicas jugando, unos al baloncesto y otros simplemente corriendo. Entre el equipo de los chicos, Carol vio a un chico alto y delgado, que corría como un rayo.
"Es él, es Alberto. ¡Qué guapo es!",dijo Carol.
Carol se acercó y empezó a correr detrás de él. Carol se sentía muy feliz. Era la primera vez que estaba tan cerca de Alberto si que le diera vergüenza.
-¡Me aburro como una ostra!-Se quejó Sonia-¿Por qué no volvemos a ser normales?
-¿Y si le afecta a Carol?
-No lo creo, mi padre no me dijo nada de eso.
-Pues ya está, vamos al baño y allí nos reconvertimos.
Mientras Carol estaba corriendo, sintió un nuevo escalofrío, esta vez desde la cabeza a los pies, y, al igual que antes, iba apareciendo a la vez que el temblor. Carol se asustó, y antes de que apareciera del todo, corrió hasta detrás de las gradas. Cuando terminó de aparecer, volvió a salir, hasta que se acabó el entrenamiento. Cuando estaba saliendo por la puerta, ella oyó que alguien gritaba su nombre. Al darse la vuelta para ver quien la llamaba, se sorprendió que quien había sido era Alberto y que iba corriendo hacia ella. Mientras él se acercaba, Carol se peinó un poco y esperó a que Alberto se acercara.
-Hola Carol.
-Hola Alberto.
-Que había pensado que podíamos quedar para dar una vuelta, o bueno, no sé.
-Gracias. ¿Cuando?
-¿Qué te parece ahora?
-¿Ahora?
-¿Qué pasa? ¿No puedes?
-Sí, claro que puedo, pero, me has pillado un poco de sorpresa.
-Bueno, pues vamos.
Fueron andando hasta la playa y hablaron, básicamente, de baloncesto.
-El partido del sábado es muy importante. Si lo ganamos, entraremos en la Liga Masculina, sin mas, sin la B detras.
Cuando llegaron a la playa, Alberto cogió un palo y se lo dio a Carol.
-Dibuja en lo que estas pensando ahora.
Carol se lo pensó mucho y al final, empezó a dibujar en la arena. Había dibujado un corazón.
-¿Un corazón? ¿Te gusta alguien?
-Sí.
-¿Y lo conozco?
-Creo que sí.
Durante unos momentos ninguno de los dos habló. Carol, para romper el hielo, le dio el palo a Alberto y le dijo:
-Venga, te toca.
Alberto empezó a dibujar y, al ver que tardaba mucho, Carol pensó: "Creo que me está dibujando a mí". Cuando terminó, Carol movía la cabeza intentando ncontrar su cara en el dibujo, pero no lo encontraba.
-¿Sabes lo que es?
-No, la verdad es que no.
-Es una cancha de baloncesto, aquí estoy yo, todos mis compañeros, y mira, aquí estas tú, mirando el partido.
-¡Qué tarde es! Me tengo que ir. Adiós. ¡Nos vemos!
Carol salió corriendo y se dio la vuelta para ver que hacía Alberto, y estaba cabizbajo, dando patadas a una piedra, como si estuviera apenado porque Carol se hubiera ido.
-Ha sido el mejor día de mi vida.

Si quieres saber mas, espera a La Cita de Clara.

miércoles, 5 de mayo de 2010

INVISIBLES

LA MÁQUINA
Eran las cinco y media, y Carol ya se preparaba para salir con sus amigas: Sonia, Clara y Teresa. Nada más salir por la puerta le sonó el móvil. Era Teresa.
-Oye, que dice mi madre que como va a llover, que vengáis a mi casa, si queréis claro.
-Vale, en diez minutos estoy en tu casa.
Carol corrió, porque las primeras gotitas de lluvia ya empezaban a caer. Al llegar al portal de Teresa, Clara estaba llamando. Subieron las dos juntas, y en el ascensor, Clara le dijo a Carol.
-Mira lo que tengo aquí. Es un aparato de cuando mi padre era pequeño. Dice que te hace invisible.
-No digas bobadas, Clara. Nadie puede hacerse invisible.
-Que si, que ayer mi hermano y yo lo probamos y funciona. Así que lo he traído para, ya sabes.
-No lo estas diciendo por lo que creo, ¿no?
-Sí, ¿a que es genial? Por fin podremos estar a su lado.
-Estas loca.
En ese momento Teresa abrió la puerta. Entraron y en un sillón estaba ya Sonia. Clara contó a las que faltaban su alocada idea, aunque ni a Teresa ni a Sonia les parecía mala idea.
-¿Pero estamos locas o qué? ¡Es una real bobada!
-A ver Carol, no me digas que no te gustaría estar cerca de Alberto.
-Sí, sí que me gustaría, pero...
-No hay excusa. Vamos a volvernos invisibles y vamos a ir junto a él.
Un suspiro pronunciado por todas a la vez se escuchó en toda la habitación, incluso, Jorge, el hermano pequeño de Teresa, y sus amigos, lo escucharon.
-¿De qué está hablando tu hermana con sus amigas?
-Seguro que de bobadas, no hay que hacerlas caso. ¡Venga que te toca tirar!
-Mi padre me ha dicho que debemos poner todas las manos y pulsar el botón verde. Cuando queramos volver a ser normales, volvemos a hacer lo mismo pero pulsamos el botín rojo. ¿Preparadas? ¿Listas?
Algunas de las manos empezaban a temblar, pero antes de que alguna quitara las manos, Clara pulsó el botón.
Todas sintieron un escalofrío, que empezaba en los dedos de los pies y acababa en la cabeza. Conforme el temblor iba subiendo por sus cuerpos, ellas iban desapareciendo, aunque ellas no lo notaran. Se oían, se veían, se sentían y se olían exactamente como antes.
-¡Venga, nos vamos!-Exclamó Teresa, que no se lo acababa de creer.-¡No hay tiempo que perder!
-¿Y tu madre? Ella no nos ve y no podemos dejarla plantada.
-No os preocupeis por mi madre, le dejamos una nota y listo.
"Mamá, nos hemos acordado que tenemos que recoger un libro de la biblioteca con mucha urgencia. En una o dos horas creemos que estaremos aquí. Teresa."
Fueron a coger sus bolsos, pero no podían.
-No vamos a dejarlos aquí para que los vea mi madre. Vamos a meterlos en el armario.
Después de guardarlos, cerraron al puerta con mucho cuidado y se fueron.



Si quieres saber más, espera la siguiente entrega: Carol.








jueves, 29 de abril de 2010

LA VIDA DE KARINA II

¡Hola! La mayoría ya me conocéis pero por si acaso voy a presentarme: me llamo Karina y nací en el año 1979.
Voy a seguir contándoos la aventura del otro día, cuando conocí a Raúl.

Para empezar después de aquel día en el descampado, cuando Raúl y yo nos besamos, nos da vergüenza mirarnos, apenas hablamos e incluso nos intentamos evitar en el instituto. Y claro, yo no podía permitir que nos separásemos de aquella manera después de lo que había pasado. Y no se me ocurrió otra cosa que esperarle en la puerta de su casa, a las siete menos veinte. Era enero y hacía un frío que pelaba, pero aún así salí rápidamente de casa y esperé en el nº 24 de la calle Viernes.
Raúl tardó bastante en bajar y cuando me vio se puso rojo e intentó esquivarme, pero yo le llamé. Él, al fin, se dio la vuelta y se acercó hacia donde yo estaba.
Yo le dije:
-¿Raúl que te pasa? ¿Estás enfadado conmigo?
-¡No!-contestó bruscamente
-¿Ya no te caigo bien? ¿Es todo por lo que pasó en el descampado?
-Déjalo, no quiero hablar del tema...
-¡Pero yo si!
-Esta tarde a las 18:30 en la ermita abandonada-dijo mientras cerraba la puerta.

Las horas en clase se me hicieron eternas, no podía dejar de pensar en aquella frase. Nada más salir de clase, fui corriendo a mi casa para intentar verle. Cuando crucé la esquina me di cuenta de que estaba en la frutería comprando el pan.
-¡Raúl, Raúl!

-Tengo prisa, me están esperando para comer.
-A mí también pero quiero hablar contigo.

-Tengo prisa, me esperan, y como te he dicho esta mañana, a las 18:30 en la ermita abandonada.

Entonces, se dio la vuelta y se fue. No sabía que me iba a decir, y creo que esas tres horas fueron las peores de mi vida. A las seis menos cuarto me puse el abrigo y cuando abrí la puerta, mi abuelo se despertó:

-¿A dónde vas, Karina?
-Tranquilo abuelo, voy al instituto.

-¿Te han castigado?
-No, pero el profesor de lengua ha dicho que los que queramos podemos ir esta tarde a repasar la lección.

-Bueno, bueno. ¿Luego me vas a buscar al Bar de Tolín?
-Sí, usted no se preocupe que le voy a buscar. Adiós.


Sabía que llegaba pronto, prontísimo mejor dicho, pero los nervios no me dejaban estar en casa. Corrí hacia la ermita, y a las seis ya estaba allí. No sabía si entra o qué hacer, así que me llené de valor y entré. Las paredes blancas y el techo medio en ruinas dejaban ver perfectamente aquella sala. En la primera fila, había un chico, sentado que no paraba de mirar de un lado para otro hasta que por fín se dio la vuelta y le pude ver la cara. Era, sin lugar a dudas, Raúl. Se había arreglado, se había peinado y olía bien.
-Hola, Karina.

-Hola, Raúl.
-Sientate por favor.

-Claro. ¿Qué te ocurre conmigo, Raúl? Me evitas, no me hablas y...
-Karina, calla.-Me interrumpió- Desde aquel día sé que no me he portado como un caballero precisamente, pero es que ese mismo día mis padres me habían dicho que me iba de Madrid.

-¿Qué? No puede ser. Si no llevas aquí ni seis meses.
-Ya, lo peor es que no nos vamos toda la familia, solo me voy yo.

-¿Cómo que solo te vas tú?
-Sí, como he suspendido esta evaluación, y en el otro colegio me quedaron tres, me mandan a un internado.

-No te puedes ir, Raúl.-Entonces, me volví valiente de repente y le dije-Te quiero.
-Y yo también, pero no hay vuelta atrás. La decisión es firme. Ayer mismo fuimos a ver el internado y mis cosas ya están empaquetadas.

-¿Y si yo hablara con tus padres?-Yo sabía que no serviría para nada, pero la esperanza es lo último que se pierde.
-No creo que valga la pena. Aunque bueno, por intentarlo no perdemos nada.

-Vale, ¿cuándo puedo ir a tu casa, que esten tus dos padres y que tú no estes?

-Pues, mi hermana va mañana a ballet de cinco a seis y media. Yo me voy a la biblioteca a esa hora y ya está, todo listo.
-De acuerdo allí estaré.

Continuará...

martes, 6 de abril de 2010

LA ISLA SECRETA III

CUANDO TODO SE SOLUCIONA

A la media hora, mas o menos, estaban en el puerto del pequeño pueblo de Lucía.
-Lucía, ¿sabes ir sola a casa?-Le preguntó Layla-¿Necesitas que te acompañe?
-No, gracias, es muy sencillo ir, solo tengo que bajar esta calle.
-Lucía, no hace falta que te vuelva a repetir que lo que has visto en la isla no se lo puedes contar a nadie. Es un secreto entre tú y yo.
-Y Dora.
-Y Dora, es verdad.
En ese momento Layla se dio la vuelta y se monto en un coche rojo. Lucía apuntó la matrícula: A 502362.
-¡Qué raro!- Exclamó Lucía- Esa matrícula no es de aquí.
Bajó toda la calle corriendo, tenia unas ganas tremendas de ver a sus padres, pero, cuando faltaban solo un par de bocacalles que cruzar, se dio cuenta de que sus padres, incluso la policía le harían preguntas, y si quería seguir investigando, debería inventarse una buena excusa para haber faltado tres días a casa.
-Ya sé. Diremos que me fuí al Festival De Rock, aunque a mí no me gusta, y que no se lo dije porque sabia que no me dejarían. Y no había llamado porque el móvil se me quedo sin batería.
Ya si que se había quitado un peso de encima, y ahora corrió mas que antes. Cuando llego a su
casa, aporreó la puerta, y una mujer morena y baja abrió la puerta.
-¡Lucía, ha llegado Lucía!-Gritó, corriendo a llamar a los padres de Lucía, que en cuanto vieron a su hija, la abrazaron.
Ella les explicó la falsa excusa y, contra todo pronóstico, sus padres no se enfadaron, solo se disgustaron porque Lucía no les hubiera dicho nada. los siguientes días en casa de Lucía transcurrieron con total normalidad, pero Lucía no se quitaba de la cabeza el submarino, la isla y sobre todo, a Layla. Un día, cuando se levanto, se vistió y fue en bici a casa de su mejor amigo, Oscar.
-Hola Oscar, siento haberte despertado, pero me tienes que ayudar.
Lucía le contó todo lo de la isla, lo del móvil que las había salvado y el secreto que tenían que guardar. Al principio Oscar no quería participar, pero cuando Lucía le contó lo del submarino, eso le convenció del todo. Oscar, desde que tenia cinco años, decía que iba a explorar el fondo del mar y que lucharía con peces tres veces mas grandes que él y que encontraría nuevas especies...
Pasados dos o tres días, Óscar y Lucía se fueron hacia la cueva donde había comenzado todo. Pero lo que ocurrió no se parecía en nada a lo que les pasó a Lucía y a Dora: nada de una piedra violeta, ni de una caída extraña, ni de un pasillo blanco y luminoso, ni un submarino, al final, no pasó nada de nada. Cuando los niños salieron de la cueva, cabizbajos y Óscar un poco enfadado porque pensaba que Lucía le había mentido, pasó un coche, rojo que iba levantando mucho polvo a su paso. Cuando pasó por delante de Lucía, la chica que iba en el asiento del copiloto se giró y se quedó mirando a Lucía. La chica era rubia y llevaba unas grandes gafas. El coche pasó y Lucía miró la matrícula: A 502362.
-¡Es Layla! ¡La chica que iba en ese coche es Layla! ¡A 502362, la matrícula del coche rojo de Layla!
-¿Por qué estás tan feliz? En teoría ella es mala, ¿no?
-Pero, ¿y si no lo es?¿Y si es buena y nos quiere ayudar?
-Esa matrícula no es de aquí, prácticamente me se todas las matrículas del mundo, y con toda certeza te puedo decir que esa matrícula es de Australia, de ahí la A.
Justo cuando Óscar acabó de decir esto, el coche rojo volvió a apsar esta vez con Layla conduciendo. El coche paró en seco delante de los chicos, levantando aún más polvo que cuando estaba en marcha. La puerta se abrió y, efectivamente, la chica rubia era Layla. Bajó con toda la raya de maquillaje que se había pintado bajo los ojos corrida y llorando a mares.
-¡Mi compañero, mi compañero! Le han matado, le han matado.
-Tranquila Layla, no te preocupes, te ayudaremos, él es Óscar, un amigo mío.
-¿Quién le ha matado?
En ese momento, vieron que iba corriendo hacia ellos Dora, y no parecía que corriera precisamente para jugar. Cada poco miraba hacia atrás y ladraba mucho. Caundo llegó hacia los niños, de detrás de un árbol salió un hombre que corría, pero cuando vio a los chicos y a Layla, se paró, aunque seguía andando y le dijo a Lucía, con voz grave:"Tú debes morir"


-¡Aaaaaaaaaah!
Lucía estaba sudando y tenía miedo.
-¡Menos mal, solo ha sido un sueño!
Miró a Dora que estaba dormida, y se levantó para acariciarla. Luego, se sentó en la cama, abrió el cajón de su mesilla de noche, sacó el libro que debia leer para clase, miró el reloj: 3:45, y pensó:"Mejor voy a dormir, que mañana tengo tres exámenes!. Se tumbó sobre la cama, guardó el libro y cerró los ojos.
-Mañana será otro día.



jueves, 25 de marzo de 2010

LA VIDA DE KARINA

Me llamo Karina y nací en el año 1979. Vivía con mi abuelo Gerardo, con mis padres y con mi hermana Belén. Os voy a contar un trozo de mi vida muy interesante: cuando conocí a Raúl.

Veréis, Raúl era un chico de mi barrio, el mas guapo de todos diría yo. El día que él llegó, parecía muy cortado e iba agarrado de su hermana Delia, de poco mas de dos años. En cuanto bajó del coche, mi amiga Lucía me empujó y me dijo que me ofreciera a enseñarle el barrio.Yo muerta de vergüenza, pero también de curiosidad, me acerqué lentamente:
- Hola, soy Karina...
- Ho...ho...hola...soy Raúl
-¿Quieres que te enseñe el barrio?
- Raúl asintió-
...
Los dos estábamos muy callados y no nos atrevíamos a decir nada, hasta que su hermana me invitó a que jugara a las muñecas con ella. Como acababan de llegar no fuimos a su casa, ya que estaría desordenada por la mudanza, así que se me ocurrió llevarlos al parque, si ese que está al lado del kiosco, ya sabéis el kiosco deToni.
Bueno sigo con la historia:
Al llegar me encontré con mi amiga, Lucía, que no paraba de reír y cuando yo la mire con cara de pocos amigos echó a correr.
Delia sacó sus muñecas y ella y yo nos pusimos a jugar. Después Raúl vino con nosotras y jugamos al escondite. Le tocaba contar a Raúl :
- Uno, dos, tres...
En ese momento cogí a Delia de la mano y comenzamos a correr para poder escondernos, teniendo la mala suerte de que Delia tropezó y empezó a llorar:
-Buah, buah...me duele mucho, auch..
- Tranquila Delia vamos a buscar a Raúl.
Y cogiendo a la niña en brazos fui a buscar a Raúl.
Raúl, un poco asustado al ver a Delia llorar mas que nunca antes vino corriendo hacia mi.Yo no sabía que decir, entonces senté a Delia en un banco y entre los dos latranquilizamos. Además se me ocurrió ir a casa a por una "sorpresa" para Delia:
-Hola, ya estoy aquí, mira Delia. - dije mientras mostraba una preciosa muñeca de porcelana con los ojos azul turquesa.
-¿Qué es eso? ¿Es para mi?- preguntó Delia
-Si, es para ti, ¿te gusta?
-¿Como se llama?
-Mmm...¡se llama Delia!Es casi tan guapa como tú.
-Gracias..¡Te quiero!- dijo Delia mientras me abrazaba.
En ese momento Raúl nos miró atónito a las dos, y yo le esbocé una gran sonrisa, a lo que el respondió cogiéndome de la mano y abrazándome. En ese instante me di cuenta de que estaba enamorada de Raúl y los dos nos pusimos colorados...

Al día siguiente habíamos quedado para dar un paseo por el barrio, fuimos hasta el viejo descampado y nos sentamos detrás de unos escombros, Raúl me cogió la mano y entonces...¡nos besamos! Este fue uno de los mejores días de mi vida, ¡mi primer beso! ¡No me lo podía creer! Y todo gracias a mi amiga Lucía, a una caída y a mi muñeca de porcelana...

Continuará...

domingo, 7 de marzo de 2010

LAS AVENTURAS DE MARI POSI

LA FAMILIA DE SUE
-Hola Lourdes, hola Sue.
-Hola prima.-Saludó Lourdes a Mari-Sentimos el retraso pero es que el autobús se ha retrasado 15 minutos.
-Bueno, sentaos, voy a traer unas cuantas patatas y unos refrescos. Por cierto Sue, el otro día dimos en Historia la historia de Japón y me acordé de ti.
-¡Qué bien!-Se alegró Sue- ¿Y te enteraste de algo?
-Pues no mucho.-Gritó Mari desde la cocina para que la oyera bien.-Venga, por favor, cuentame algo.
-Mi abuela fue criada del Emperador de Japón.
-¿Y ahora hay emperador?
-Sí, se llama Akihito y es el Emperador número ciento veinticinco. Mi abuela vivía cerca del palacio Kōkyo, el palacio donde vive el emperador. Mi abuela era la criada del señorito Akihito, que es el actual emperador, pero antes era su padre Hirohito. Mi abuela le vio nacer y crecer.
-Vaya, ¡tu abuela fue criada del Emperador de Japón!
-Japón surgió en el año 660, la moneda de allí es el Yen.
-Vale, ¿cuál has dicho que es la moneda?
-El Yen. El lema del país es: "Paz y progreso".
-¿Y en Japón se come igual que en los resturantes chinos?
-Si te refieres a con palillos, sí pero por lo demás... Lo que más se conoce aquí es el sushi, pero hay muchísimas más comidas. Hay una ceremonia que se llama la ceremonia del té, aunque también comemos arroz y alimentos occidentales.
-¿Y tenéis himno?
-Sí, se llama Kimi ga yo. Yo me lo se, pero es que es muy dificil.
-¿Cuál es la capital?
-La capital es Tokio, que a su vez es la ciudad más poblada de Japón.
-Bueno, gracias Sue, creo que con esto es más que suficiente. ¡Voy a sacar un 10!
-Me alegro de que en Historia saques un 10. Lourdes ¿nos vamos yendo?
-Sí, que el autobús pasa a las ocho y diez y son las ocho.
-Bueno, chicas, adiós.
-Adiós guapa.

PABLO Y SUS AMIGOS


PABLO Y EL EQUIPO DE FÚTBOL Pablo es un niño normal de 12 años, es como cualquiera de su edad solo que a él le pasan cosas super extrañas. Un día cuando Pablo iba por la calle con Mario, su mejor amigo,pasaron por la tienda de deportes ,Pablo vio unas zapatillas de fútbol y se le antojó apuntarse al equipo. Pablo se lo dijo a su madre una y otra vez que quería apuntarse al equipo y después de horas y horas la madre le dijo: -Puede que sí...-Estas fueron las mejores palabras que oyó Pablo en toda la semana... Un día después Mónica, su profesora, repartió los exámenes de matemáticas, pero los resultados no eran demasiado buenos...¡Pablo había suspendido! Pero no os sorperndais demasiado ya que solo tres en la clase habían aprobado... Cuando Pablo llegó a casa su madre le regañó y le dijo que no le iba a dejar apuntarse al equipo, a lo que Pablo respondió: -Pero..mamá si Mónica nos va ha repetir el examen...te prometo que voy a estudiar mucho y sacar muy buena nota... Aun así su madre no quedó demasiado convencida...

Pablo estudiaba y estudiaba, hasta le pidió a su hermana Alejandra, con la que no se llevaba demasiado bien...

Y llegó el día del examen y Pablo fue el primero en acabar de toda la clase y mónica se lo corrigió.Cuando terminó llamó a Pablo:
-Pablo, ven aquí.
Pablo fue ala mesa de Mónica aunque iba un poco asustado...
-Mónica, ¿qué quieres?
-Toma Pablo tu examen, felicidades, has sacado un diez.
-¿En serio?
-Sí, ahora dame tu agenda que voy aponerle una nota a tu madre diciendo lo que has mejorado...

Pablo llegó a casa muy contento, no se lo podía creer. Y como parte del trato su madre le dejó apuntarse al equipo.

En el primer día de entrenamiento Pablo estaba muy contento, pero cuando les dijeron que había partido (amistoso) contra "El Aguila" el mejor equipo de la ciudad, patrocinado por Viajes "El Aguila"... dejo de tener tanto entusiasmo...

SI QUIERES SABER QUE LE PASA A PABLO EN EL PARTIDO DE FÚTBOL NO TE PIERDAS "PABLO Y SUS AMIGOS EN... EL PRIMER PARTIDO"

viernes, 5 de marzo de 2010

LAS AVENTURAS DE MARI POSI




LA CAMISETA DE DISEÑO

Cuando Mari llegó a clase el primer día después del verano, todos se quedaron mirándola.
-¿Qué pasa, tengo monos en la cara?
-No, pero es que tu camiseta...-Dijo Lucía-Es, es, ¡perfecta!
Entonces, tocó el timbre y entró el nuevo tutor, Samuel. A la hora del recreo, Jacobo se acercó donde estaban Tina y Mari.
-Hola Mari,-dijo Jacobo, el niño alto con el jersey al cuello y bastante rico, dicho sea de paso-¿podemos hablar?
-Sí, dime.
-Es que, mi tía es Laura Sil...
Entonces, Tina y Mari le interrumpieron:
-¿Qué?¿Qué tu tía es Laura Sil, la increíble diseñadora que ha desfilado en las mejores pasarelas?
-Sí, sí-Contestó Jacobo, algo cortado-es mi tía, pero ese no es el tema, es que mi tía me dijo que buscara entre mis compañeros del cole alguien que tuviera...¿cómo lo dijo ella?, sí...Estilo. Y creo que tú eres la que das mejor el perfil. Así que, si tú quieres podemos quedar esta misma tarde para ir al estudio de mi tía.
-Mari, vas a ir al estudio de Laura Sil.-Decía sin parar Tina.-¿Te das cuenta, Mari?
-Entonces, ¿qué me dices?
-Que se lo tengo que decir a mis padres.
-Bueno, pues toma mi móvil y me llamas.¿Vale?
-Vale, gracias, luego te llamo.
Nada mas llegar a casa, el padre y la madre estaban en la cocina, intentando dar de comer a Javier, el bebé de la casa, el hermanito pequeño de Mari. Mari le contó a sus padres lo del estudio, lo de Jacobo...y la respuesta de su madre fue un NO pero la respuesta de su padre fue QUIZÁS.
-Por favor, mamá, dejame ir, solo serán un par de horas y antes haré los deberes y estudiaré y haré todo lo que pidas.
-Está bien, pero que te lleve tu padre. Que el estudio de Laura Sil está en la otra punta de la ciudad.
-No, mamá, no. Yo me cojo el autobús y no te preocupes que Tina y Jacobo van conmigo. Voy a llamar a Jacobo para decirle que voy.
A las cinco ya estaban los tres en la para da del bus. Se habían puesto sus mejores galas, Mari y Tina, pero Jacobo no porque ese era un día como otro cualquiera en el que va a ver a su tía. Tina decía que su madre le había obligado a vestirse arreglada porque una no ve todos los días a una super diseñadora de moda. Mari se había puesto un vestido blanco con florecitas de colores y unas manoletinas grises. Tina hasta se había puesto sus nuevas gafas rojas que su madre no le dejaba ponerse para ir al colegio. A las cinco y media estaban frente al estudio de Laura Sil. Era un edificio blanco y grande. Mari y Tina estaban muy nerviosas pero Jacobo entró con paso decidido, que para eso era el estudio de su tía.
-Hola, Jacobo...Estudio de Laura Sil, buenas tardes-Saludaba a unos y a otros la atareada recepcionista-Tu tía está en la sala de fotografía...No, Katirina no está aquí vendrá mañana a las diez para la sesión de fotografía.
-Gracias Mar.
Mientras ellos entraban en el ascensor, Mar la secretaria, como ahora la llamaba Mari, les saludaba con la mano sin ni siquiera mirarles.
-El estudio de fotografía les gusta mucho a mis primas, a si que supongo que a vosotras también. Piso 4º.
Cuando se abrieron las puertas del ascensor, eso era lo mejor que habían visto en sus vidas: una habitación inmensa, llena de ropa de colores, de pendientes y collares, modelos corriendo y al final, una chica joven alta y con el pelo por la mitad de la espalda. Mari y Tina se quedaron patidifusas al ver que ella se acercaba hacia ellos.
-Hola chicas, hola Jacobo.-Paró al ver la cara de las niñas-¿Os pasa algo?
-Es que estamos mu...muy nerviosas.
-Pues vosotras no os preocupeis que yo no muerdo.-Les respondió Laura una increíble sonrisa.-Os enseñaré las instalaciones.
Estuvieron un rato caminando y a las siete menos diez comenzaron las pruebas para ver si elegía o no a Mari. Tenía que cambiar el color de un par de cosas y crear un vestido con todos los materiales que ella quisiera. Tampoco tardó tanto en hacerlo solo una hora.
-Magnífico, excelente-Exclamó Laura nada más ver los diseños de Mari-Es todo preciso.Creo que eres de las primeras diseñadoras que sus artículos de pruebas desfilan en una pasarela.
-Felicidades, Mari.-La felicitaban Jacobo y Tina, bueno Tina más gritaba y saltaba.-Vas a participar en un desfile.
-Gracias, chicos-Decía Mari, muy muy cortada-Pero, ¿cuándo será el desfile?
-Pues, el 23 de diciembre.-Le contestó Laura, dándole un cuaderno rojo y blanco-Aquí harás todas las anotaciones y los dibujos de los diseños.
-Bueno, tía, no vamos, que se está haciendo de noche y debemos volver en bus.
-De eso nada, esperad diez minutos y os llevó yo en mi coche. Cuando bajaron y Laura abrió la puerta del garaje, apareció un coche precioso, gris perla y descapotable. Primero dejaron a Tina en casa de su abuela, como todos los viernes. Luego a Mari en su casa.
Mari decidió que su colección sería en gris perla, a juego con el coche de Laura.

Llegó el 23 de diciembre y con ese día, el día de la presentación. Salieron las modelos, todas vestidas de gris pero con distintos complementos. A Mari y a Tina, el traje que más les gustaba era el que llevaba Kira, la modelo pelirroja, que vestía un vestido palabra de honor y por encima de las rodillas. Cuando se terminó la presentación de las cinco modelos, Laura salió a la pasarela y empezó a decir:
-Esta colección no la he realizado yo, sino una niña de 13 años que se llama Mari, adelante.
Y Mari salió a la pasarela. Todas las personas que había en la sala se levantaron y aplaudieron a Mari.

A las once, entraron en el restaurante chino unas 15 personas: Mari, su madre, su padre, su hermano Javier, su hermano Alberto, la abuela Aurora, Tina , sus padres, Jacobo, sus padres, Laura, Lourdes, sus padres, Sue, las cinco modelos... Laura le dio a Mari los vestidos del desfile de recuerdo. En cuanto llegó a casa, Mari buscó una caja donde guardar el cuaderno de los diseños y los vestidos. Por fuera de la caja puso:PRIMER DESFILE DE MARI POSI COLECCIÓN PRIMAVERA-VERANDO 2010 (23 DE DICIEMBRE DE 2009).

jueves, 4 de marzo de 2010

LAS AVENTURAS DE MARI POSI


ESTÁ BIEN
-Pues con lo que me han traído los reyes en casa de la abuela María y con lo de casa de la abuela Aurora, tengo 100€ para gastar en el centro comercial.
-Pues yo,-contestó Mari a su prima Lourdes, de sólo un año más que ella, aunque a veces se comportara como una chica de 2o años-en casa de la tía Manolita, 30€, en mi casa, 50€ y en casa de la abuela Aurora, 50€ lo que hace un total de 130€ a gastar exclusivamente en ropa.
La abuela Aurora, la madre del padre de Mari, Roberto y la madre de la madre de Lourdes, Sandra, había obligado a Mari a cambiarse de estilo, porque, según ella, no era adecuado ir los domingos por mañana ir a comer a su casa con zapatillas de deporte.
El sábado por la mañana, Lourdes pasó a buscar a Mari por su casa, que como siempre ni siquiera se había levantado. A eso de las diez, salieron de casa, cogieron el autobús y en media hora estaban en el centro comercial. Lo primero que hicieron fue ir a la tienda favorita de Lourdes. Allí toda la ropa era rosa claro, verde claro y azul claro.
-Esto todo es precioso.-Decía Lourdes, ilusionada.-Es como...
-...Como una princesita de cuentos de hadas.
Después fueron a una tienda que daba un poco de miedo: ropa negra, luces negras...Ni siquiera entraron.Luego fueron a otra tienda, al gusto de las dos. Allí se probaron, se reprobaron, cogieron, soltaron, incluso Lourdes se peleó con una chica.
-Perdona guapa, pero yo lo he cogido antes.
-No, perdona, lo he cogido yo.-Respondió Lourdes, un poco burlona.-Lo he visto nada más entrar.
-Pero, es que este vestido es super mono y me lo voy a llevar.
Al final, la que se llevó el vestido fue Lourdes. Lourdes se probó faldas, camisetas, camisas, zapatos...y Mari también. Cuando iban en el autobús, Mari se acordó de que había quedado con Tina en el kiosco del colegio. Entonces llamó a Tina y quedaron un poco más tarde. Lourdes también había quedado con Sue, su amiga japonesa de intercambio, con la que Mari se llevaba muy bien y hasta la invitaba a su casa. Ellas se cambiaron:Mari se había puesto una camiseta blanca con un dibujo en negro, una falda de volantes, unos zapatos negros y unos pendientes también negros;Lourdes se puso "el vestido de la pelea" como lo llamaba en ella, unos zapatos azules y una chaqueta verde. Cuando Tina vio a Mari:"¡Pero que cambio!¡Estás guapísima!" Y Mari le respondió:"Tengo una buena maestra." Cuando Sue vio aparecer a Lourdes le dijo:"¿Pero dónde está la antigua Lourdes? Esta no eres tú" y Lourdes le contestó:"¡Pues tú no has visto a mi prima!



miércoles, 3 de marzo de 2010

LAS AVENTURAS DE MARI POSI

EL CONCURSO DE DANZA

Mari Posi estaba dando un paseo antes de volver a clase del Señor González. Él la había mandado a secretaría a por los exámenes de los mayores. Cuando pasaba por el tablón de anuncios, vio un cartel de colores que ponía: "PARTICIPA EN EL CONCURSO DE DANZA DEL COLEGIO SAN MARCOS". y Mari no podía leer nada más por la emoción. Aún no sabía que quería ser de mayor: o jugadora profesional de tenis(cosa bastante difícil por las notas de la profesora Sánchez, la profesora de educación física) o bailarina profesional(cosa bastante fácil por todas las horas que se ha pasado en la academia de su tío bailando). Fue corriendo a la clase. Cuando tocó el timbre fue a hablar con Tina, su mejor amiga y la mejor estudiante de toda la clase.
-Tina, cuando he ido a secretaría, había en el tablón de anuncios...-la interrumpió Tina.
-¿Y tú que hacías por allí?-Le preguntó Tina algo enfadada-Que yo sepa para ir a secretaría no tienes que pasar por primaria.
-Bueno, ese no es el caso.El caso es que...
Y Mari le contó todo.
-Yo también quiero, yo también quiero, vamos a apuntarnos.
Y fueron corriendo a apuntarse.
Pasaron los días y las horas y por fin:¡¡¡¡¡el concurso!!!!! Cuando fueron al salón de actos estaba un hombre alto, delgado, con bigote chiquitito y con una bufanda roja anudada al cuello. Como aun no había nadie, se pudieron sentar en primera fila. Y entonces apareció el director.
-Como todos sabeis, hoy comenzará el concurso de danza. Él es José Juan.-y señaló al hombre del bigotito.-Él coordinará los ensayos. Debereis realizar una coreografía grupal y otra individual. Mucha suerte y que gane el mejor.
Y él se fue.
-Muy bien, vamos a comenzar y haremos paso, paso paso, vuelta, pausa, salto, salto, paso, pausa.
Y todos lo hicieron pero aún así:
-¿Qué haceis? He dicho paso, paso, vuelta, pausa, salto, salto, paso, pausa y no he dicho paso, pausa, vuelta, pausa salto, salto, paso, pausa.
los días pasaron y Mari y Tina no dejaban de bailar. Y entonces llegó el día del concurso todos y todas bailaron. Cuando era la hora de la verdad:
-Vamos a conocer al ganador o ganadora del primer concurso de danza del colegio San Marcos.-Y hubo un largo silencio en lo que Sandra, la chica de 3ºB que se había ofrecido a presentar el concurso, abría el sobre.-Y el ganador es...¡¡¡Mari Posi!!! ¡¡¡Felicidades!!!
Mientras tanto, Mari subía al escenario como podía porque todos la agarraban. Y Sandra decía:
-El premio es una clase con el bailarín profesional de nuestra ciudad y que estudió en este colegio, Carlos Borio.
Y todo el colegio aplaudió, y Tina decía:"Más fuerte, más fuerte", mientras movía los brazos.
Y así termina esta historia, subida a un escenario.